
Fecha 4



Análisis de la fecha:
Boca está imparable: ganó los tres partidos que disputó, es el único puntero del Apertura y tiene un promedio de goles tremendo. Además, Gaitán, Viatri y Noir, hicieron olvidar las ausencias de Riquelme, Palacio y Palermo. En Núñez, River y San Lorenzo jugaron un clásico chiquito. En Avellaneda, Racing es alegría e Independiente un polvorín.




Fue un Leone
¿Tigre? No, San Martín. Los tucumanos se llevaron tres puntos de oro de Victoria, gracias a un golazo de tiro libre de Ramiro Leone. Y están en la punta por un rato.
La campaña de San Martín arrancó como para entusiasmar a Tucumán. Cumplidas cuatro fechas alcanzó nada menos que la punta del campeonato y, lo más importante, a partir de un juego interesante. En su único partido perdido hasta el momento, 0-1 ante Independiente en el último minuto, al menos mereció llevarse un empate de Avellaneda. A Tigre, un espejo en cuanto a estructura y funcionamiento como equipo, le peleó el partido, la iniciativa y lo lastimó en los momentos justos. Así, confirmó un arranque sólido y con buenas expectativas.


¿Te acordabas?
Aunque sea por un rato, Lanús volvió a la punta como en el Apertura 2007. Igual, está lejos de aquel campeón, porque recién se despertó cuando el Lobo lo golpeó.
Ese baldazo de agua fría fue lo mejor que le podía suceder a Lanús: sacudió la locura de las tribunas y, de paso, lo hizo saltar de la cama. ¡Arriba, viejo! Cortá con el sueño repetido mil veces de la heroica vuelta olímpica en la Bombonera a fines del 2007. Dale, levantate, Grana, que los grandes equipos necesitan escribir su historia día a día, no pueden permitirse vivir del pasado. Parece mentira, pero el team de Zubeldía parece funcionar a los sopapos. Se enoja Sand y pum, se mueve Biglieri, empuja Fritzler. Sí, los dos chorros helados que le tiró Gimnasia en el primer tiempo fueron determinantes, no hay dudas.


Hugo no se Tocalli
Oportuno triunfo de Vélez en el final de una semana difícil para su técnico. El Fortín mostró dosis del fútbol necesario para prenderse.
Por presencia, Somoza fue uno de los responsables directos de la victoria de Vélez. Pero mucho tuvo que ver el propio Tocalli, quien cambió su mentalidad, se sacó de encima los prejuicios que tenía sobre algunos jugadores de buen pie, los tiró a la cancha y, con ellos, encontró la hasta ayer esquiva primera victoria del Torneo Apertura.


¡Lo que te devoraste!
El Sabalero perdió muchas chances y el empate lo dejó arriba apenas por un punto. La Lepra la metió en el final y casi lo gana. Ay, Da Silva...
Mientras Alejandro Da Silva todavía debe estar en el área de Colón dando vueltas a ver si se decide a patear, desde Mohamed para abajo repasan un ping pong imaginario y se clavan puñales por las chances perdidas. Si hoy Colón no es único puntero, si no disfruta de su mejor arranque en torneos cortos, si lo que era ilusión es bronca pura, es exclusivamente su culpa.

Pocas Vitaminas
El Taladro arrancó mejor, pero le faltó profundidad y definición. El Canalla lo equilibró en el segundo tiempo, aunque no le alcanzó y otra vez no hizo valer la localía.
Central empujó y chocó, Banfield resultó más claro y no se animó. El cero le quedó algo más lleno al Taladro, aunque con gusto a poco. Los dos equipos inmersos en la pelea de los promedios trataron, a su manera, de asomar la cabeza: en el resultado, no pudieron; en el juego, el visitante al menos dejó mejor imagen.


El que sabe, sabe...
Leandro González, que jugó un año y medio en una cancha chica como la de Olimpo, conocía bien el paño: hizo el primer gol de Racing en el Diego Maradona.

Cuando escuchó la pregunta su cara dibujó una sonrisa. "Je, ojo que yo jugué un año y medio en la cancha de Olimpo, que es más chica que la de Argentinos. Además, concentro con Lugüercio y me dijo que me esperó para desahogarnos juntos en este partido". El que había hablado en la previa no fue un chamán, tampoco un brujo con potencial futurista, sino Leandro González, el volante-delantero que llegó desde Bahía Blanca. Y se ve que la tenía clara, nomás. Se jactó de sus conocimientos en espacios talle small y lo demostró en vivo: apenas iban 14 minutos y él rompió con el maleficio de Racing en el Maradona: desde que el Bicho había retornado a La Paternal, la Academia había perdido cinco partidos y no había marcado goles.


¡Venga ese abrazo!
Caldera metió las que venía fallando Boselli. En el festejo, saludó a Sensini como lo hizo con Simeone en el Ap. 06: luego salió campeón.
Faltaban 8 minutos y Estudiantes ganaba, pero no podía conformarse con la mínima diferencia, puesto que Arsenal ya había mostrado en la semana con Boca que es un equipo que no te deja relajar. Por eso, no dejaba tranquilo a nadie que desperdiciaran tantas situaciones como las que no podían concretar Boselli y compañía. Hasta que apareció José Luis Calderón, el histórico, quien con una definición sutil mostró que su olfato está vigente. Marcó su primer gol desde que volvió al Pincha. Además, el delantero dejó una perla en el festejo. No sólo por gritarlo y sacarse la camiseta ante su ex club, sino porque lo fue a abrazar a Roberto Sensini, de la misma forma en que lo había hecho con Diego Simeone en el Apertura 06, frente a Independiente (2-1).


Juego de chicos
El Xeneize suplió bien las ausencias de Riquelme, Palacio y Palermo y se llevó un triunfo clave de La Paternal. Viatri y Gaitán, en dos ocasiones, anotaron para el equipo de Ischia ante un rival que volvió a sufrir con su falta de contundencia.
Apenas ocho minutos tardó Boca en darse cuenta que no tiene necesidad de salir a buscar goles afuera para no extrañar a Palermo. En el primer centro claro que cayó en el área, el pibe Viatri anticipó como lo suele hacer el Loco, la mandó adentro y despejó el panorama respecto a quién debe jugar ante la ausencia del nueve titular. Se podrá decir –y con razón- que enfrente estuvo Huracán, un rival que pese a los cambios que dispuso Ubeda volvió a demostrar su falta de contundencia en ataque y, encima, se encontró con una tarde estupenda de Caranta. Demasiado para evitar su tercera derrota en cuatro presentaciones. Las carencias del Globo, sin embargo, no opacan todo bueno lo hecho por Viatri y compañía en la trabajada victoria por 3-0 en La Paternal.


¡Qué Gallego!
El partido fue malo y terminó sin goles, pero Méndez se desquitó con Falcao por el roce que habían tenido en la Copa. Esperó hasta el minuto 90 y le dejó los tapones marcados en la espalda. Vio la roja (también fue expulsado Voboril) y el Cuervo otra vez quedó con nueve en el Monumental, esta vez no hubo hazaña. Poco fútbol en un clásico desdibujado.
Los partidos entre River y San Lorenzo no son lo mismo desde el día que los de Boedo consiguieron el pase a cuartos de final de la última Copa Libertadores en el Monumental y con dos hombres menos. A partir de ese partido, cada encuentro pasó a ser una continuación de esa historia. Hoy no fue la excepción, aunque lo que revivieron Cuervos y Millonarios no fue la emoción de un resultado cambiante y lleno de goles. Se mataron a patadas y se olvidaron de jugar. Caliente y aburrido 0-0


La misma historia
Empató 1-1 contra Gimnasia (LP) en Avellaneda, después de ir ganando con un gol de Núñez. La igualdad la consiguió Niell, en el arranque del complemento. El Lobo mereció ganar, y en el final le sacaron dos disparos en la línea. Ambos equipos terminaron con uno menos, por las expulsiones de Ledesma y González. Al Rojo lo despidieron con silbidos.
Le faltó un poco de fortuna, actitud y en definitiva convencerse de que podía ganar. El protagonista inesperado del partido fue Gimnasia de La Plata, que en Avellaneda mereció llevarse los tres puntos ante una nueva versión del Independiente de Borghi, aunque igual de pálida que la de las primeras tres fechas. Al final empataron 1-1, pero sobre la hora Pusineri y Rodríguez tuvieron que dejar todo para salvar sobre la línea a su equipo y al puntito de local.

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